ORACIONES DE INTERCESIÓN


Llum

Hermanos y hermanas:
el Señor nos llama a ser embajadores de reconciliación; unámonos para orar en su nombre.

Señor, tu Cristo nos hace conscientes de que el mundo tiene hambre y sed de paz. Ante la realidad, su sufrimiento nos quema y nos atormenta.

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Señor, tú tienes tu hora para cada uno, y la reconciliaciÓn es obra de tu Espíritu. Te alabamos por aquellos que son signos de tu paz en medio de los conflictos y de las violencias de nuestro mundo.

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Señor, te rogamos por las víctimas inocentes de las guerras, los pueblos desplazados, aquellos cuyo futuro ha quedado destruido, el país trastornado, por todos los que han perdido sus raíces, por la tierra devastada y envenenada.

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Con todos los que traducen paz por libertad y reconstrucción de su pueblo, te rogamos:

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Con los que traducen paz por compartir y no soportan la riqueza de algunos privilegiados a costa de la pobreza de la mayoría, te rogamos:

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Con los que traducen paz por instrucción y trabajan por la formación social y cultura¡ de su pueblo, te rogamos:

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Con los que traducen paz por derecho a la libertad de conciencia, te rogamos:

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Señor Dios, con todos los que cuentan contigo, nos sentirnos unidos en la esperanza y te rogamos:

RENUEVA, SEÑOR, LA FAZ DE LA TIERRA.

Llum

Oremos hoy por los artesanos de la paz.

Para que el mensaje de la paz sea escuchado por todos los hombres:

TE ROGAMOS, SEÑOR.

PPara que aquellos a quienes has llamado a servirte perseveren en la oración y la intercesión:

TE ROGAMOS, SEÑOR.

Para que los jefes de Estado y los gobiernos busquen lo que hace vivir a los pueblos en la justicia y en la paz:

Para que los que sufren la guerra o el terrorismo sean liberados y guarden el espíritu de la paz:

TE ROGAMOS, SEÑOR.

Para que los que actúan en la reconstrucción del propio país y trabajan por la reconciliación hagan que sea posible el diálogo:

TE ROGAMOS, SEÑOR.

Para que se instaure en nuestras familias, en nuestros barrios, nuestros lugares de trabajo un espíritu de comprensión y ayuda,

TE ROGAMOS, SEÑOR.

Oración:

Oh, Dios, tú que has hecho de una misma sangre todas las naciones que hay sobre la faz de la tierra y que has enviado a tu propio Hijo bendito a predicar la paz a los que están lejos y a los que están cerca, haz que todos los pueblos del mundo te busquen y te encuentren y acelera el cumplimiento de tu promesa de derramar tu Espíritu sobre todos los hombres y mujeres. Por Cristo, nuestro Señor.

AMÉN

Llum

En comunión con todos los testigos de Cristo, oremos para que la Iglesia sea fiel al Evangelio del amor.

A aquellos que no son escuchados ni considerados, envíales discípulos a dar testimonio de su solicitud.

ESCÚCHANOS, SEÑOR.

A quienes la sociedad condena, presos, marginados, envíales discípulos a dar testimonio de tu misericordia.

ESCÚCHANOS, SEÑOR.

A los que están sumergidos en la miseria, la ignorancia y la violencia, envíales discípulos a dar testimonio de tu justicia.

ESCÚCHANOS, SEÑOR.

A los que no encuentran sentido a sus sufrimientos ni objetivo a su vida, envíales discípulos a dar testimonio de tu esperanza.

ESCÚCHANOS, SEÑOR.

Llum

Señor, en este mundo los hombres y las mujeres tienen hambre de pan, ciertamente, pero también de ternura, de dignidad y de justicia.

Señor, en este mundo hay hombres y mujeres que mueren porque no tienen razones para vivir, porque no tienen esperanza.

Señor, en este mundo hay manos fatigadas, rodillas que se doblan, corazones que sufren.

Te pedimos pan para los que tienen hambre de pan,

amor, para los que tienen hambre de amor,

tu luz para los que se han perdido

y tu palabra para los que se desesperan.

Te pedimos tu fuerza para los que ya no pueden más, un camino de paz para el inmenso ejército de refugiados, de emigrados,

y el calor de tu amor para los que se sienten abandonados.

por aquellos que son perseguidos, golpeados, encarcelados, torturados,

y el calor de tu amor para los que se sienten abandonados.

Te damos gracias por los que, sin miedo a la muerte, dan testimonio de su fe y continúan el combate por la justicia.

Señor Jesús, sólo tú eres justo ante Dios, tú que fuiste entregado corno culpable a manos de los hombres, tú que fuiste juzgado, condenado, ajusticiado. Te traemos el sufrimiento de todos los seres humanos. Apiádate de ellos y devuélveles la esperanza, porque moriste por los que mueren y resucitaste para llamarlos a la resurrección.

AMÉN

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